La eficacia del uso de los irrigadores orales está más que probada.
Un irrigador es un aparato que impulsa un chorro de agua a presión sobre los espacios entre nuestros dientes y encías y que es capaz de llegar al aquellas zonas donde el cepillo no llega y el hilo no es del todo eficaz.
Conviene usarlo después del cepillado, aconsejamos por la noche.
Es muy útil en pacientes portadores de implantes, coronas y tratamientos de ortodoncia. También en pacientes periodontales y con alto nivel de placa bacteriana. También lo pueden usar pacientes sin grandes problemas dentales, como complemento a sus técnicas y cuidados habituales.
Su uso requiere de una curva de aprendizaje y un poco de paciencia los primeros días. En cuanto el paciente está familiarizado, no comprende su higiene sin él!!!
Es importante que compréis un irrigador de una marca buena y reconocida en el mercado.
Con todo esto, en nuestra clínica somos muy fans del irrigador y os recomendamos su uso. Si necesitas ayuda sobre cómo usarlo o cuál comprar, puedes ponerte en contacto con nosotros y te ayudaremos a estudiar tu caso.