El tratamiento con implantes dentales presenta hoy en día altas tasas de éxito, pero no existe una respuesta única ni automática a esta pregunta. Son muchos los factores que influyen tanto en el éxito inicial del tratamiento como en la supervivencia del implante a lo largo del tiempo.
Si debemos cuidar nuestros dientes naturales para que nos duren el mayor tiempo posible, con los implantes ese cuidado debe ser incluso mayor.
¿Cuál es el principal riesgo de los implantes?
La mayor amenaza son las enfermedades periimplantarias, especialmente la periimplantitis. Se trata de una infección de los tejidos que rodean al implante.
A diferencia de lo que ocurre con los dientes naturales, la progresión de una infección alrededor de un implante suele ser más rápida y, además, sus signos clínicos son menos evidentes. Esto hace que el diagnóstico sea más complejo y, en muchos casos, más tardío.
¿Por qué es tan importante la prevención?
El tratamiento de la periimplantitis es más complicado que el de una enfermedad periodontal y sus consecuencias, sobre todo a nivel estético, pueden ser difíciles de corregir de forma definitiva. Por eso, la prevención y el mantenimiento son clave.
La recomendación es clara
Cuida tus implantes con aún más atención que tus dientes naturales y no dejes de acudir a tus revisiones periódicas. Una buena higiene y un control profesional regular marcan la diferencia entre un implante que dura muchos años y uno que fracasa.
Si has perdido una pieza dental o estás valorando un implante como solución, puedes ponerte en contacto con nosotros y te ayudaremos a estudiar tu caso de forma personalizada.