El bruxismo es el hábito de apretar o rechinar los dientes, algo que muchas personas hacen de forma inconsciente, especialmente durante el sueño. Este comportamiento puede provocar desgaste dental, tensión en la mandíbula y molestias en la articulación temporomandibular (ATM).
Además del desgaste de los dientes, el bruxismo puede estar relacionado con dolor facial o cervical, dolores de cabeza, fatiga mandibular o alteraciones del sueño. En algunos casos, también puede afectar al correcto funcionamiento de la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo.
El origen del bruxismo suele ser multifactorial. Puede estar relacionado con situaciones de estrés, sobrecarga del sistema nervioso, ansiedad o determinados desequilibrios del organismo. Por ello, su abordaje requiere una valoración completa que tenga en cuenta tanto la salud bucodental como los factores que pueden estar influyendo en su aparición.
En nuestra clínica estudiamos cada caso de forma personalizada para proteger los dientes, aliviar la tensión mandibular y mejorar la función de la articulación, proponiendo el tratamiento más adecuado según las necesidades de cada paciente.
Nuestro objetivo es proteger tus dientes, aliviar la tensión mandibular y mejorar el funcionamiento de la articulación temporomandibular (ATM).
Nuestro enfoque combina protección dental, alivio muscular y prevención, para reducir las molestias y evitar el deterioro progresivo de los dientes y la articulación.
Antes de iniciar cualquier tratamiento: